La vida es un sueño". Así dijo aquel genio...Porque sueño que volveré a escribir.
Volveré a los manuscritos, a las cartas que escribía en muchas hojas de papel.
Todo lo que aprendo día día lo escribiría en un gran libro.
Quizás debería soñar con ser excelente gestora sociocultural, una ¿sabia investigadora humanista?, quizás profesora de historia, o una humanista multifacética al servicio de la sociedad. Pero es más simple, solo deseo ser bondadosa mujer y amante; democrática y justa con la construcción de conocimiento a partir del sencillo testimonio del subalterno del sistema: el pobre, los niños, el amor, las víctimas de la tecnocracia económica y política, lo local y rural, el indígena, el híbrido contradictorio, las víctimas de la injusticia social . Sueño con ser siempre crítica e inquieta, libre y sensible, quizás no tan impetuosa y orgullosa; más perseverante y constante. Sueño con aprender cada día más del otro, del que es feliz dando, del que no tiene temor, de quien crece reconociendo sus errores, de quien sabe perdonar, de quien es fuerte y que simplemente comparte la alegría de ser hermanos de un mismo Padre.
Y sigo soñando.... con poder conocer el enigma de las estrellas e interrogantes del universo que en algún momento mi padre no pudo sentirse preparado para enseñárme. Me gustaría, a pesar de jamás haber sido buena para los números, poder contarle de qué tratan aquellas nebulosas y supernovas que ven los telescopios que reparan y usan los ingenieros y astrónomos a quien dirige en aquel observatorio. Quisiera sentir que su corazón, no está a cuatro años luz como la estrella más cercana a nuestro sistema solar, sino solo a ocho minutos de un rayito solar...
Y a tí, mi querido soñador.... sueño con decirte muy despacio y muy bajito, fuera del ruido de allá afuera, toda aquella luz que me transmitiste con tus canciones y guitarra aquel día que parecía tan sombrío. Sueño con que aquel día en que vuelva a sentirme sola, podrás recogerme con tus cálidos brazos, me hablarás de Dios, acariciarás mi cabello y mis ojitos dormirán sobre tu pecho. Puedo soñar con la permanencia de lo que es real: seguir leyendo y escuchando tus vivencias de soñador. Quizás también soñar con que serás un buen fonoaudiólogo -especialista en lenguística-; pero más importante aún... soñar que seguirás siendo sal y luz del mundo. Y ¿sabes que? soñaré con ser tu pequeña buena compañía, tu buen amor y buena amiga, hasta que Dios, nuestros grandes sueños y procesos lo permitan...
Y seguiré soñando... con que el tiempo no existe y con que no detendré jamás el ensueño de este escrito porque existen deberes apremiantes que me esperan allá afuera. Seguiré soñando... con la simpleza, desde la esencia de los corazones. Seguiré soñando con pletorías de pedacitos de cielo ensimismados en este rinconcito ciberespacial... y con muchos más que gustan de emprender el vuelo.